Guía práctica de Bogotá: 4 días viviendo en la Candelaria

No os dejéis engañar por su proximidad para con la zona ecuatorial. Para pasear por las calles de Bogotá, con frecuencia el caminante necesitará vestir de chaqueta y pantalón largo. La cuestión es que la orografía territorial sitúa a la capital colombiana sobre la Cordillera Oriental y el altiplano cundiboyacense, a un promedio de 2.630 metros más cerca de las estrellas, y de hasta 3.250 metros sobre el nivel del mar en las zonas montañosas. Eso significa, precisamente, que Bogotá es una ciudad muy alta. Y nosotros, que veníamos de un letargo de más de 3 meses en Brasil alternando cálidos paisajes de junglas, playas y dunas, tuvimos que desempolvar equipamiento y sacar ese forro polar ahí perdidito en algún recóndito lugar de nuestras mochilas.

Centro histórico de Bogotá

Una de las calles de la Candelaria, en el centro histórico de Bogotá

Pretendiendo no ser este post una entrada de diario, nuestra intención es asesorar al viajante que disponga de unos 3 o 4 días para visitar la ciudad, y despedirla, no por ello, con el regusto de haberse perdido parte del grueso de su esencia. Para ello, hablaremos sobre tres aspectos que van a determinar decisivamente esta tarea: dónde alojarse, qué visitar y, como complemento, qué comer.

Alojamiento recomendado

Descartad alojaros fuera del céntrico barrio de la Candelaria. Este lugar, bohemio y lleno de vida, es un núcleo en la ciudad capaz de reunir pasado y presente, historia y actualidad. Salir a la calle por la noche confunde al visitante, que se preguntará si no es que estábamos a martes, porque es que parece sábado. Además, estaréis prácticamente cerca de todo y no tendréis que andar buscando paradas de autobuses en las que ir perdiendo el tiempo, que es escaso y queda mucho por hacer.

Hostal-Café Casu

En pleno corazón de este mismo barrio, de fondos blancos y detalles en colores vivos, el Hostal-Café Casu presenta una estética fresca, juvenil y minimalista, en la que es imposible pasear la vista sin advertir el encanto en cada rincón.

Con habitaciones de puertas azul celeste distribuidas en pasillos luminosos, cuenta también con baños comunales divididos entre hombres y mujeres. También hay una cocina que puede utilizarse libremente y una sala de descanso en la que hojear (u ojear, también vale) alguna revista o ver la televisión. En el pintoresco café de la planta baja -que forma parte del hotel- se convertirá en una auténtica odisea escoger el trozo de tarta o bizcocho que acompañe a vuestro café por las mañanas.

Hostal-Café Casu

Uno de tantos rincones mágicos en el Hostal-Café Casu

 

Imprescindibles: ¿Qué visitar?

  • El Museo del Oro. Cuenta con una exposición permanente de piezas de orfebrería y alfarería de culturas indígenas del periodo prehispánico de la actual Colombia. También ofrece exposiciones temporales cuyas temáticas van variando. La entrada de lunes a sábado es de 4.000 pesos colombianos por persona, siendo gratuita los domingos. Super recomendable visitarlo con algún guía del museo. No hay que pagar nada aparte y os podréis enriquecer de una charla personalizada (de proximadamente hora y media) en la que el guía os dará a escoger diferentes temáticas y podrá atender a vuestras curiosidades. A nosotros la de “Cosmología y simbolismo” nos resultó muy chévere ;).
Representación virutal de Molas en la exposición temporal del Museo del Oro

Representación virtual de Molas en la exposición temporal del Museo del Oro

  • El cerro de Monserrate. La Virgen de Montserrat de España, se integró a la cofradía de la Cruz Santafereña de las Nieves, y la ermita que se construyó en este mismo cerro se denominó Nuestra Señora de la Cruz de Montserrat. Desde el siglo XIX el cerro y el santuario empezaron a llamarse como de Monserrate, nombre con el cual se mantiene hasta el día de hoy. Existen 3 maneras diferentes de subir al cerro: por un sendero peatonal de 2.4 Km durante una hora de ascenso aproximadamente -cuando nosotros fuimos estaba cerrado al público indefinidamente por deslizamiento de tierras-; un funicular, y un teleférico. El precio de ida y vuelta por persona tanto para subir en teleférico como en funicular, es de 19.000 pesos de lunes a sábado, y de 11.000 los domingos. Desde el cerro podemos visitar el santuario pero, sobre todo, disfrutar de un ambiente natural y una bella panorámica tanto de la ciudad como de los cerros orientales.
desde el Cerro de Monserrate

Vistas a la ciudad desde el Cerro de Monserrate

  • San Victorino. Es una plaza en cuyos alrededores podréis observar la expresión del consumismo en su estado más puro. Repleto de tiendas de ropa y productos electrónicos, se genera en el lugar un espectáculo entorno al ritmo frenético del comercio que es digno de ver. Aquí todo se reduce a comprar y vender. Sin duda, los mejores precios de la ciudad para darse algún capricho o comprar alguna necesidad.
  • Free Walking Tour. Por último os hablamos de este tour en principio gratuito por el casco histórico de la Candelaria, pero en el que es altamente recomendable dejar una propina al guía en función del grado de satisfacción con el tour realizado o de las posibilidades de cada uno. Un paseo de 3 horas interesante e informativo sobre historia, gastronomía, arquitectura, lugares para ir y oferta cultural, que nos hizo darnos cuenta de todo lo que pasa inadvertido a los ojos del visitante sin la consecuente explicación histórica subyacente de lo que vemos. Hay tours todos los días a las 10 de la mañana y a las 2 del mediodía, y el punto de reunión es frente al Museo del Oro. Deberéis registraros previamente aquí. Tened en cuenta que los tours son en inglés.
Pintura en el Museo Botero

Durante el tour también se visita el Museo Botero

Y ahora más de uno se echará las manos a la cabeza viendo todo lo que nos dejamos por enumerar. Tened en cuenta, que nuestro “visitante tipo” estará tan sólo 3 o 4 días en la ciudad, y que intentamos ofrecerle una propuesta variada y provechosa.

 

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Pinceladas gastronómicas

Como pincelada a la cocina bogotense en particular, y al departamento de Cundinamarca en general, os sugerimos:

  • Ajiaco. Es una sopa compuesta principalmente de 3 tipos diferentes de papas, maíz, pollo, guisantes y crema de leche. En el cruce de la calle 6 con la 11 -barrio de la Candelaria-, encontraréis varios restaurantes especializados.
Ajiaco

No nos fuimos sin antes haber probado el ajiaco tradicional

  • Chucula. Conocida como el “chocolate campesino”, y tomada desde hace siglos en la región andina, esta bebida se prepara con 7 tipos diferentes de granos molidos y tostados, a saber: haba, cebada, arveja, trigo, maíz, garbanzo y lenteja. La presentación es una bola compuesta por estos 7 granos, además de canela, chocolate amargo y clavo, que se disuelve en leche o agua, y se toma caliente.
Chucula

La energética bebida de chucula nos dejó saciados hasta el día siguiente

En definitiva, Bogotá nos conquistó tanto en tan sólo cuatro días que nos fuimos pensando que no hubiera sido una mala idea quedarse a vivir allí por algún tiempo.

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Publicado en Colaboraciones, Colombia, Info útil, Por países.

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